Casi sin darnos cuenta, el verano se acabó. Y cierto es que ha sido un verano movidito. Un verano que ha dado para mucho. El que no ha llegado a jugar el Carranza dirá que no para tanto. Así que mejor… Dejémoslo en “para lo suficiente”.
Sobre todo, ha sido un verano de lleno intercambio cultural, en el que hemos tenido desde una pareja de españolitos comprando manteles en Portugal, un par de alemanes disfrutando de las playas de Puerto Mazarrón, pasando por un grupo de polacos visitando la Gran Bretaña (Oh my God!), unas cuantas cervezas australianas en un pub irlandés y hasta un murciano que se va a enseñar qué son los trabucos a las suecas. Si es que por tener, hemos tenido hasta una boda ¡Gitana!…
Así que, para todo el que sienta que ha formado parte de este verano, solo me queda dar las gracias y pedir que el que viene sea igual o ¡Mejor!



haremos que sea mejor